Aprendiendo a monitorear: Insumos, Procesos y Productos
El **Seguimiento o Monitoreo** es una labor continua que se realiza en el día a día de la política pública[cite: 2]. Su función es revisar que la maquinaria del Gobierno no se detenga y que los recursos se estén utilizando tal como se planeó[cite: 2]. Para hacer este control de calidad, debemos vigilar tres tipos de indicadores clave[cite: 2]:
Indicadores de Insumos
Miden los recursos básicos invertidos[cite: 2]. Nos ayudan a saber cuánto dinero público se ha gastado y qué personal técnico se ha contratado para atender el programa de discapacidad[cite: 2].
Indicadores de Procesos
Miden las actividades internas que realiza el Gobierno[cite: 2]. Por ejemplo: cuántos talleres de capacitación se han dictado o cuántas visitas de asesoría técnica se llevaron a cabo[cite: 2].
Indicadores de Productos
Miden el resultado material e inmediato entregado a la gente[cite: 2]. Por ejemplo: el número exacto de sillas de ruedas distribuidas, una rampa de acceso terminada o una plataforma web inclusiva ya disponible[cite: 2].
Hacer monitoreo ciudadano significa estar atentos a que los insumos y los procesos se convierten puntualmente en productos reales para nuestra comunidad, evitando que los proyectos se queden estancados en trámites eternos[cite: 2].